Consecuencias Psicológicas de la Cuarentena

El contagio emocional de la Ansiedad por Covid-19

Cuarentena - Ansiedad - Que hacer
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El día de ayer tuve la oportunidad de leer el testimonio de una chica que decía “La cuarentena me está volviendo loca. No tengo ganas de hacer nada, siento que no encuentro mi lugar dentro de mi propia casa”.

Esta es una situación muy común hoy en día. La cuarentena ha hecho a un gran número de personas quedarse en casa. Y si, aunque el confinamiento es voluntario, muchas personas lo sienten como algo que es en contra de su voluntad. La situación es complicada, pues el estar encerrados en casa es el equivalente de quedarnos encerrados dentro de nosotros mismos: encerrados dentro de nuestros pensamientos, emociones, preocupaciones y tristezas

Somos nuestra propia casa

encierro 2

La cotidianeidad anterior a la contingencia exigía que la atención de la mayoría de la población estuviera distribuida en muchos lugares diferentes: trabajo, escuela, relaciones sociales, y una larga lista de obligaciones que dejaban poco tiempo para que pudiéramos sentirnos y pensarnos. Esto de alguna manera nos mantenía alejados de nuestros propios demonios internos.  

Sin embargo, en este momento las tareas que antes se desempeñaban afuera se han tenido que  trasladar hacia adentro de casa, lo que usualmente da una sensación de sentirse invadido dentro del mismo espacio. Nuestra sala ha pasado a convertirse en una especie de extensión de la oficina y muchas veces los sonidos que rodean nuestro hogar se hacen presentes en el trabajo a distancia, generando una sensación de incomodidad puesto que los demás entran en nuestra casa, ven y escuchan nuestra vida privada.

Y bueno, esto ha generado que la mente esté trabajando a marchas forzadas, las emociones se ponen a flor de piel pues las viejas costumbres desaparecieron y esa rutina de la que nos quejábamos tanto, tambien nos ayudaba a tener un orden y sentido.

Tanto cambio y alteración de la vida ha ocasionado un sinfín de sentimientos y sensaciones entre ellas: cansancio, abatimiento, aburrimiento. O por el contrario, un estado de excesiva angustia, la sensación de tener que hacer mil cosas para “aprovechar el tiempo”, insomnio, etc.

Cuarentena - Ansiedad - Covid19

De cualquier manera no hay una respuesta emocional “ideal” y deseable ante la contingencia. Hay que tener clara una cosa: estamos ante un evento inusual, extraño, de grandes magnitudes y que suele despertar un estado de alerta. La sensación de alerta y desconcierto que nuestra mente registra es el equivalente a la que nuestro cuerpo genera cuando algún virus penetra en él y tiene que defenderse de alguna manera.

Si a esto sumamos la gigantesca ola de noticias, dimes y diretes acerca de lo relacionado con el virus, pues la infección emocional se vuelve más fuerte.

El contagio por COVID no ha sido solamente fisiológico, sino que también psicológico

Sin embargo, no todo es negativo psicológicamente hablando. La cuarentena nos brinda una oportunidad de reconectar con nosotros mismos y a vivir conscientes de lo que hay en nuestro interior.

Esta pausa y este encierro de cierta forma nos obliga a  mirar aquéllas cosas que por el ajetreo de la vida no estábamos atendiendo. Y bueno, es posible que experimentemos ansiedad que pueda estar relacionada con  un resurgimiento de antiguos malestares o problemas  con los que creímos ya estar reconciliados.

Esto incluye que de repente nos lleguen pensamientos negativos, desesperación, taquicardia, sudoración o simplemente el sentir que no estamos bien. 
La parte positiva es que es normal sentirnos así y mejor, es que se puede hacer algo para sentirse mejor:

¿Cómo sentirme mejor?

1.- Tienes derecho a sentirte mal, a no aprender nada en la cuarentena, a no tener ganas de nada y a comer cosas ricas. Esto es darte un permiso y un espacio para entender que es una manera en la que reaccionas a esta contingencia.

2.- Pregúntate:  ¿Qué estará escondido detrás de esa abrumadora “flojera” que siento? Será tristeza, miedo, frustración? ¿Qué hay detrás de las ganas excesivas de beber alcohol o de comer? Será fastidio por el encierro, miedo a contagiar o perder a alguien o quizá un tema antiguo me esta dando vueltas por la cabeza de nuevo.

3.- Define un tiempo de duración de este permiso. Se vale caerse, pero es necesario levantarse. Anota un recordatorio o pega una nota en tu cuarto, cuando llegue el momento, aún sin ganas emprende algo nuevo, contacta a tus amistades por videollamada, usa tu creatividad para  encontrar una manera distinta de hacer frente a esta crisis.

4.- Si el límite no funciona y experimentas dificultades para contactar con tus fortalezas para encontrar una manera nueva y positiva de afrontar el malestar, ¡pide ayuda!

Lo importante de esta actividad es no ser duro contigo mismo. Recuerda, eres tu propia casa. No te juzgues ni te maltrates. Se trata de poder comprenderte y ser empático contigo mismo.

Aunado a este ejercicio puedes llevar a cabo pequeñas acciones que te recomendamos en el blog “El virus que cambió mi vida”  (https://www.insightcep.com/actualidad/elvirusquecambiomivida/).

Se trata de un sentir, pensar y hacer. Creemos que llevar a cabo estas tres acciones te ayudarán a llevar una cuarentena más soportable y en la medida de lo posible, salir un poco más fortalecido de esta situación.

No olvides que lo más importante es no perder el contacto con los demás (aunque sea de manera digital), pero sobretodo, contigo mismo.

Hoy tenemos la oportunidad de estar con nosotros mismos y ordenarnos, así como ordenamos la casa, darle una limpiadita a nuestra vida interior a la que muchas veces olvidamos.

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